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domingo, 10 de abril de 2011

Cuando la información raya con el racismo y éste con gobernantes afines.





En nuestro artículo titulado Pensamiento colonial , xenofobia y Villa Soldati del 12/12/2010 hacíamos referencia al modo como fue estructurándose la forma de pensar de buena parte de la ciudadanía porteña desde los tiempos coloniales. Y como, esa estructura de pensamiento se fue configurando al calor de un modelo político-económico que tenía por objeto garantizar la acumulación de riqueza de un círculo pequeño de hacendados en detrimento de una población creciente.
Así, y con el designio de justificar la no inclusión de la mayor parte de nuestros habitantes al modelo económico predominante en aquél entonces, se fue diseñando una "política cultural" para nuestro país cuyo propósito consistía en distorsionar la verdad histórica y manipular la realidad en beneficio de la élite gobernante.
No por casualidad, un destacado militar y profesor de historia sostuvo en cierta ocasión aquello de:
                 Se ha pretendido hacer creer al pueblo que esa logia funesta de demagogos representaba a la clase dirigente del país, su élite, y que como tal estaba formada "por sabios, ricos y buenos". Hay que observar que "los sabios rara vez son ricos y los ricos rara vez han sido buenos"

Lo cierto, es que esa “clase dirigente” instrumentó criterios de “racionalidad” donde los "valores" eran dignos de buscarse en la Vieja Europa y los "disvalores" -conforme a esa concepción- se hallaban intrínsicamente incorporados al territorio americano; con excepción claro está de la América del Norte. 
Nadie reniega como bien nos enseñaba ese gran pensador nacional, Don Arturo Jauretche, de los aportes y valores universales (en este mismo blog -reparen en su nombre- hemos citado las enseñanzas de más de un filósofo europeo); por el contrario, debemos nutrirnos de los mismos, reflexionar sobre ellos, e incorporarlos si es preciso, pero siempre situados desde la perspectiva de nuestra nacionalidad.
La Argentina se debe ver con ojos argentinos y no con las lentes prestadas por el extranjero. Hay que pensar el mundo desde la Argentina y no dejar que el mundo piense por nosotros. 
Pero el reproche, obviamente, no debemos dirigirlo al pensamiento europeo que, en esos tiempos, estaba influenciado por un conjunto de teorías ridículas y absurdas que fueron surgiendo  a posteriori  del descubrimiento de América. Entre ellas, y como bien lo señala un libro de reciente publicación, las obras de Buffon y De Pauw en el siglo XVIII, donde se hizo extensiva “la teoría de la inferioridad biológica de los animales americanos a los habitantes del Nuevo Mundo” (1).
Sería excesivo mencionar aquí las distintas obras que alimentaron esta creencia europea y que abrazaron sin vacilaciones -indudablemente por interés- las supuestas élites latinoamericanas.
Tampoco es el propósito de la presente nota; pero si es menester hacer hincapié en ello, en virtud de  la connotación racista que aun subsiste en cierta población porteña (y en algunas franjas elitistas del interior del país) que no deja de tener relación con la ideología expresada por el pensamiento europeizado impuesto por los círculos gobernantes desde la conformación de nuestra patria. Aquél lema sarmientino de “Civilización o Barbarie” caló hondo en nuestra formación cultural y su impronta no será borrada del todo hasta que no se realice, eso que podríamos denominar: justicia historiográfica.
Claro que, buena parte de los medios de difusión nacional tampoco quieren borrarla. Al fin de cuentas si empezamos a revisar la historia desde nuestros orígenes, no solo descubriremos como se instaló el pensamiento colonial en nuestro país; sino también como los grandes medios colaboraron en su instalación. Pero esa es una cuestión aparte, ahora limitémonos a observar como el virus del racismo todavía subsiste y continua propagándose, directa o  indirectamente, por esos mismos medios.
Si alguna duda le queda, basta con leer la brillante nota que adjuntamos de Mario Wainfeld publicada, en Página 12, en el día de hoy:

 ”Un hombre” sin nombre


Por Mario Wainfeld
Todos conocemos el rostro de José Luis Cabezas. Todos sabemos que el hijo de Juan Carlos Blumberg se llamaba Axel, también recordamos su cara. Los recordatorios que publica Página/12 desde su fundación conjugan la foto y el nombre de los desaparecidos. Cualquier lector atento sabe que la chica inglesa desaparecida en Portugal se llamaba Madeleine. Difundir la imagen de las víctimas, mencionarlas por sus nombres es un recaudo para rescatarlas de la violencia que padecieron, para suscitar empatía con la opinión pública, para subrayar su condición humana, similar a la de las personas que siguen el caso.
Quienes frecuentan este diario saben, merced a las excelentes crónicas del colega Horacio Cecchi, que el ciudadano que falleció por la desaprensión del SAME se llamaba Humberto Ruiz y que lo apodaban Sapito. Que era gordo, que estaba enfermo desde hace años. Los habitués de otros medios no conocen, aún, su identidad.
Lamentable, porque Ruiz era un ciudadano como todos con idénticos derechos, incluidos el de la propia identidad. Ruiz fue desamparado, en flagrante incumplimiento de las leyes y el juramento hipocrático, aunque el SAME contaba con el apoyo de un móvil policial para entrar a la villa.
Cada cual jerarquiza la información como quiere y edita en consecuencia. Los criterios tributan a varios factores, la ideología entre ellos.
El día de la muerte evitable y el piquete, la versión on line de los medios dominantes consagró absoluta hegemonía al “caos” de tránsito.
Sus “encuestas” sondeaban reacciones sobre la validez de la protesta aunque escondían con minucia su causa.
Al día siguiente, jueves, la edición impresa de Clarín puso en la tapa lo sucedido, sin aludir, tan siquiera, a su detonante. En un recuadro de diez líneas de la página 41 se retocaba, apenas, la sustracción. Se contaba que “un hombre” había muerto. Ruiz no sólo fue considerado indigno de cobertura médica por el gobierno porteño, también de identificación por el medio más poderoso de la Argentina.
El viernes, Ruiz seguía innombrado, se lo aludía como “el hombre”.
El episodio, con todas las diferencias atendibles entre ambos casos, evocó al cronista lo que pasó en junio de 2004 cuando un grupo de militantes encabezados por Luis D’Elía tomó una comisaría en el barrio de La Boca. Reclamaban porque uno de sus compañeros, Miguel “El Oso” Cisneros, había sido asesinado y la Federal no buscaba al evidente autor material, un buchón de la policía. La movilización resultó fructuosa, el homicida fue detenido, luego juzgado y condenado. Sin embargo toda la cobertura de esos días y de años posteriores se obsesionó con la medida de acción directa que, a la luz de los acontecimientos, fue lógica y eficaz. El diario La Nación dedicó su tapa a la ocupación de la comisaría, reseñó la existencia del asesinato, pero no juzgó pertinente consignar el nombre de la víctima.
Hay víctimas y víctimas, concluirá quien lee estas líneas. Algunas, por su tez, condición social o ambas, reciben un tratamiento subalterno, lindante con el desprecio. No son parte de “la gente”, ese colectivo tan capcioso como impreciso que pretende describir la unanimidad social cuando en verdad interpela y describe sólo al target del medio. A “la gente” la fastidian los embotellamientos, aunque seguramente están más habituados que los vocingleros cronistas que los cubren. Para “la gente”, ciertas víctimas son exóticas a su interés. Sus derechos no les incumben, para qué referirles cómo se llamaban.

(1) El paradigma y la disputa. Antonio Annino.

sábado, 2 de abril de 2011

Los infames guardianes de la democracia



 
     



Si nuestro país gozase de una “oposición racional y nacional” – y cuando decimos esto nos estamos refiriendo a todo el arco opositor: dirigentes políticos, eclesiásticos, representantes del agro, de los medios, etc.- el contexto político sobre el que actualmente se desarrolla el devenir cotidiano de nuestra nación sería, obviamente, mucho más sensato. El inconveniente radica en que ese círculo de "insensatez" deliberada, si bien es cada vez más reducido, tiene un enorme poderío económico y comunicacional que puede, y de hecho lo intenta, ocasionar una serie de dificultades a quienes hoy desde el ámbito de la cordura y la argentinidad conducen los destinos del país.
Si uno tuviere que referirse a los, cada vez más frecuentes, actos irracionales promovidos por los distintos representantes del arco opositor podría escribir innumerables páginas puntualizando la pluralidad de los mismos. No obstante, y a modo de muestra podemos señalar algunos de los ejecutados a lo largo de estos últimas dos semanas, por ejemplo:

     1) La nota redactada por “Pepe” Eliaschev para el diario Perfil en referencia a un supuesto “acuerdo secreto” entre nuestro canciller y el presidente sirio a los efectos de suspender definitivamente las investigaciones sobre el atentado a la embajada de Israel y la sede de la AMIA.
Lo que hace más inverosímil este infundado artículo periodístico es que a su vez denuncia que existe “un documento firmado” entre las partes donde se deja sentado el contenido del supuesto acuerdo. Lo cierto es que el propio titular de la AMIA, Guillermo Borger, calificó de falsa la mencionada noticia añadiendo, además, que éste ha sido el gobierno que más contribuyó al esclarecimiento de los hechos. Lo grave de todo esto es que la cancillería israelí, tomando como referencia el mentado artículo solicitó una nota aclaratoria a la cancillería argentina.
Y, vaya casualidad, esto acontece a solo escasos días de la visita programada por el canciller Timerman a Jerusalén. Como podemos apreciar, el propósito deliberado de dificultar el normal desenvolvimiento del gobierno nacional no tiene pruritos, pues, ni siquiera respetan no alterar las armónicas relaciones que el Estado argentino pueda tener con otros Estados. Ya lo intentaron con Brasil, luego sobreexageraron “el conflicto” con el ingreso ilegal de armas e instrumentos de comunicación satelital con los EEUU en menoscabo del legítimo ejercicio de nuestro poder soberano; y ahora entorpeciendo las armónicas relaciones diplomáticas con el gobierno de Israel.
Queda ostensiblemente a las claras que ha sido una operación mediática montada por los tradicionales voceros de la antipatria, auténticos cipayos de pura cepa.

2) Si de opositores agrarios se trata otro que se las trae es Mario Llambias el referente de CRA (Confederaciones Rurales Argentinas) que en un acto realizado por la históricamente desprestigiada Carbap, en la localidad de Junín, en uno de sus habituales discursos sostuvo que el modelo político vigente –y que tanto consenso cosecha en nuestra sociedad- intenta “reemplazar la bandera nacional por el sucio trapo rojo”.
Concepción muy particular la de éste sujeto que invoca los símbolos patrios cuando se trata de defender sus bastardos intereses y no vacila en elevar a la categoría de "próceres" a aquellos ministros de economía (Martinez de Hoz y Cavallo) que, lisa y llanamente, procuraron remplazar la insigna nacional por la bandera de remate a lo largo de toda nuestra geografía.
Al parecer de tanto abrevar en los discursos de la época que añora,  pronunció un discurso típico del mes de marzo..... pero del año 1976. Donde manifestaciones falaces como ésta, eran moneda corriente en aquél entonces y reproducidas, como no podía ser de otra manera. por los autodenominados "periódicos independientes" que apoyaban subrepticiamente a la dictadura . Los mismos que hoy, en cambio,  cuestionan con argumentaciones falaces y operaciones de prensa al gobierno popular.
Pero respecto de las expresiones vertidas por el "amigo Llambias" vale preguntarse: ¿Que dirán  de ellas Pino  Solanas y sus aliados? ¿Acaso ellos no lo vienen acompañando en sus reclamos ultimamente?

3) Obvio que en materia de expresar disparates su amigo Mauricio Macri no se queda atrás. Recientemente calificó lo sucedido en el conflicto laboral que mantienen los trabajadores de Clarín con la empresa y, responsabilizando (como “buen opositor") al gobierno de ser este “el peor momento de la democracia desde 1983”. Más allá, de que lo que se pretende es desdibujar la existencia de un conflicto laboral que tiene su origen hace unos cuantos años en virtud de no reconocer la empresa los derechos de agremiación a sus trabajadores; es notorio como los miembros de la oposición -del sector que fuere- recurren a un método comun, esto es: disfrazar los hechos para transformarlos luego en noticias que puedan ser utilizadas para engañar a la sociedad y predisponerla contra el gobierno. Así un conflicto gremial lo terminan convirtiendo en un supuesto "atentado a la libertad de prensa".
Claro que despues aparecen estos tipos a realizar las (im)pertinentes declaraciones reforzando la mentira a los efectos de hacerla más creible. 
Pero volvamos a las declaraciones de Mauricio. Lo cierto es que el aspirante a la presidencia no solo revela un profundo desconocimiento de nuestra historia; que muchos suponíamos erróneamente referidos a siglos pasados, sino que ahora nos percatamos que hasta ignora la historia reciente de nuestro país.
Sino, no se hubiere atrevido a decir semejante barbaridad ignorando hechos como: la sublevación carapintada, los desbarajustes hiperinflacionarios, los cierres sistemáticos de fuentes de laborales, las muertes de Kosteki y Santillan, los sucesos acaecidos en el 2001, etc. etc.
Un pueblo que desconozca su historia ignora su verdadera identidad; pero un gobernante que ignore la verdadera historia de su patria revela un profundo desprecio por su pueblo.
4) "Por suerte" y como para exteriorizar su predisposición a defender los intereses de las grandes corporaciones mediáticas, ahora la oposición ha firmado un acuerdo donde se proponen “cuidar la democracia”. Como podemos apreciar en estos últimos tiempos, Clarín emite la señal y los dirigentes de la oposición se ajustan a la frecuencia y, en complicidad, salen todos a invocar los mismos postulados.
Ya sucedio con la sanción de la ley de medios audiovisuales donde todos preanunciaban canallescamente la desaparición de TN y varias emisoras de radio que hoy siguen operando y denunciando a diario falaces críticas contra el gobierno. No obstante, en su momento se la presento como la ley mordaza cuyo propósito "supuestamente" era -oh, casualidad- cercenar  la libertad de expresión en la Argentina.
Lo insólito de todo esto, es que quienes se declaman guardianes de las instituciones republicanas no solo se brindan voluntariamente a exteriorizar mentiras reproducidas luego como ciertas por esos mismos medios periodísticos a los que se subordinan; sino que además se guardan a silencio cuando en el comicio electoral recientemente realizado en la provincia de Chubut ha quedado palmariamente demostrado un “conjunto de irregularidades” –antiguamente designadas con el termino de fraude electoral-  que vulneran la libre determinación de la voluntad popular.
Al parecer, la expresión soberana del pueblo es un detalle menor y que no hace a los fundamentos de la democracia conforme al pensamiento opositor. Más aun, hasta se han dado el lujo de acompañar "al gobernador triunfante" en unos festejos cimentados sobre la base de comicios fraudulentos.

Como podemos apreciar, el criterio opositor nos enseña que: cuidar la democracia es sinónimo de cuidar los intereses corporativos de los grandes medios y no los auténticos intereses del pueblo. Cuidar la democracia es camuflar la realidad para convertirla en otra cosa; es, en ultima instancia, ocultar la verdad.
Así contemplamos con asombro que quienes acusan al gobierno de practicas goebbelianas (es decir: miente, miente que algo quedará) son los más destacados discipulos de quien fuera ministro de propaganda nazi; pero eso sí, bajo la sutil apariencia de ser guardianes de la libertad de expresión.

Como vemos si tuviésemos que definir las características del “arco opositor” diríamos que entre sus propiedades más relevantes se destacan: su mediocridad, su mendacidad, su cipayismo y su defensa irrestricta de los grandes intereses corporativos.
Por eso a no dudarlo, con guardianes como éstos la que corre un extremado peligro es la supervivencia de la auténtica Democracia.
Si a esta altura Ud. no sabe a quien votar no quepa duda que estaríamos en un verdadero problema.

viernes, 25 de marzo de 2011

La memoria y el olvido de los medios






A 35 años del golpe militar más cruento de la historia de nuestro país, los medios de difusión “nacionales” se han encargado deliberadamente de ocultar la marcha conmemorativa del Día de la Memoria.
Paradoja de la fecha, los medios privados olvidaron cubrir, así fuere parcialmente, la movilización realizada por cientos de miles de personas que, con su presencia, simbolizaban el rechazo visceral a aquél acontecimiento nefasto que cubrió de sangre a todo el tejido social argentino.
No obstante, a escasas cuadras de esa multitudinaria manifestación, los medios encontraron la noticia más relevante de la fecha en cuestión.
Si, si, la cobertura de la presentación de un tenor de la talla de Plácido Domingo, fue el pretexto para no enviar móviles a Plaza de Mayo; y no, como me mencionaba un amigo, la sugerencia de la pitonisa autóctona "lilita" Carrió que aconsejo a los medios que protejan a sus movileros.
Lo cierto es que la actitud de las principales emisoras de la televisión argentina me hicieron recordar el título de un recomendado libro, escrito por el periodista español Pascual Serrano: “Desinformación. Como los medios ocultan el mundo”.
Y eso es lo que han realizado ayer los medios argentinos. Pues, ocultar la información de un acto de las características del 24 de marzo, es apelar a la lógica del olvido, es sugerir la práctica de dar vuelta la página; al fin de cuentas, conforme a ese nauseabundo criterio, eso es historia y la historia dejémosla para los historiadores, si después de todo se desarrolla en un tiempo que ya fue.
Cuanta similitud con la triste máxima del cada vez más devaluado periodista que gustó expresar: “¡Me tienen harto con la dictadura!”; solo le restaría decir: “Me tienen harto con las movilizaciones”.
Lo que no nos dicen estos “mal paridos” es que nuestra historia (al igual que la de muchos pueblos hermanos) se ha escrito con sangre y que la única manera de evitar futuras hemorragias es, precisamente, manteniendo presente en la memoria el acontecer histórico.
Es esa misma memoria, la que posibilita a su vez la continuidad de los juicios para no dejar impunes a quienes han cometido los más deleznables actos en materia de violaciones a los derechos de las personas. 
Obviamente, buena parte del periodismo local y, sin lugar a dudas, los detentadores de los medios de (des)información han sido, a lo largo de los tiempos, verdaderos especialistas en desarrollar “tácticas para el olvido”.
Prueba de ello, es la desfiguración de la historia argentina que culminó consagrando como “historia oficial” a aquella que ocultaba la realidad de lo acontecido y renegaba del verdadero interés nacional.
Por suerte –y como no vamos a hacer hincapié en ello- desde la llegada de Néstor Kirchner y Cristina Fernández al poder, la realidad viene mutando y adquiriendo la forma que solo el molde de la verdad puede otorgarle.
Por suerte -y en esto los Kirchner han tenido mucho que ver- ha calado hondo el sentimiento de verdad y justicia en nuestro pueblo y a pesar del empeño de “los grandes medios”, la sociedad, en su gran mayoría, no se deja engañar.
Por suerte, estamos avanzando en la recuperación de nuestra identidad como nación y redescubriendo nuestra verdadera historia.
¿Nos podríamos preguntar si la verdad trae aparejada la suerte o si la suerte trae eslabonada la verdad?
Desde lo particular debemos confesar que no confiamos demasiado en la suerte; sin embargo, estamos seguros que la verdad ilumina el camino que nos conduce a la consecución de nuestros logros.
Y es ese camino, el que hoy transitamos juntos la gran mayoría del pueblo argentino; por eso, y mal que les pese a “los distorsionadores de la realidad” la historia esta cambiando en la Argentina.
Así que por suerte..........perdón rectifiquemos: “ Así que en verdad, la memoria ya no es frágil para buena parte de los argentinos. Y esto es condición indispensable para garantizar no solo el Nunca Más; sino también, la continuidad de un modelo de país que garantice el bienestar y la felicidad de nuestro pueblo”. 
En verdad, podemos señalar con agrado que, ha sido una jornada maravillosa observar como nuestro pueblo, y muy especialmente nuestra juventud, ha reivindicado el rol de la Memoria en el acontecer político argentino.   

sábado, 12 de marzo de 2011

Kant, Ricardito y el Día Internacional de la Mujer



                          
                         









La mediocridad exponencial que reina en los referentes (ver nota del 7/12/10) de la derecha argentina ha superado los límites de la más frondosa imaginación. A tal punto que, diariamente aparece algún hecho que sobrepasa al anterior para ocupar finalmente, éste último, el podio en materia de acontecimientos dignos de ser etiquetados como mediocres.
Si uno observa las actuaciones y declaraciones que realizan  personajes tales como Lilita Carrió, Mauricio Macri, Miguel Del Sel, Ricardo Alfonsín, Francisco De Narváez, Alfredo “Campera Amarilla” Olmedo, etc., podrá corroborar que no estamos exagerando. Sino, por el contrario, estamos siendo extremadamente cautos en lo que estamos aseverando.
Son tan reiterativos en estas actitudes ridículas y/o profusión de declaraciones absurdas que solo una persona absolutamente despistada puede ignorar los hechos que esta triste trouppe de aspirantes al poder suelen ofrecer cotidianamente.
Al principio, Macri y Carrió se disputaban codo a codo el lugar de privilegio en el escenario mediático signado por la ridiculez. Pero paulatinamente se fueron incorporando otros como Alfredo Olmedo que cuenta ahora con la bendición del Rabino Bergman que (entre otras cosas, flaco favor le hace a la reputación intelectual de la colectividad que representa; más allá de que sea solo uno de tantos) enbuenahora, se ha decidido a realizar abiertamente campaña a favor del PRO. Más, posteriormente, se incorporó un habitué de los medios como Miguel Del Sel a realizar temerosas declaraciones con cierto aire de seriedad. Al principio, las disparatadas propuestas del candidato a gobernador, del macrismo santafecino, inevitablemente nos llevaban a asociarlas con su prolongada actuación de comediante; sin embargo, y para acentuar temores, terminaron demostrando que no eran más que el resultado de sus “convicciones (a)ideológicas”.
Pero cuando las luminarias de la comicidad parecían atenuar sus luces, apareció en escena un correligionario de “Nito” Artaza que cuenta con ilimitadas ambiciones y escasísima capacidad cognitiva pero que, disfruta al igual que aquél, del oficio de imitador.
Nos referimos, específicamente, al precandidato del radicalismo “Ricardito” Alfonsín, y aquí -apelando a las enseñanzas del ilustre Inmanuel Kant- podemos aseverar que es perfectamente aplicable el diminutivo a su nombre de pila cual si fuere un infante.
¿Porque manifestamos esto? Sencillamente porque luego de recordar la lectura del célebre Kant en su brillante ensayo que tiene por título: ¿Qué es la ilustración? Nos resulta inevitable asociar lo que el magnánimo filósofo entre otras cosas decía:
“La ilustración es la salida del hombre de la minoría de edad. El mismo es culpable de ella. La minoría de edad estriba en la incapacidad de servirse de su propio entendimiento, sin la dirección de otro. Uno mismo es culpable de ésta minoría de edad cuando la causa de ella no yace en un defecto del entendimiento, sino en la falta de decisión y ánimo para servirse con independencia de él, sin la conducción de otro. ¡Sapere Aude! ¡Ten el valor de servirte de tu propio entendimiento! He aquí la divisa de la ilustración”.

Un hombre que quiere alcanzar la más alta magistratura sobre la base de imitar a su extinto padre, apoyándose sobre su parecido físico, recurriendo a la utilización de los mismos trajes de vestir que correspondieron a su ancestro, y hasta tratando de copiar minuciosamente los habituales gestos del ex presidente; revela una profunda falta de autoestima y peso específico propio. 
No es un ser genuino, es solo una copia, pues, una mala y pésima copia; porqué jamás la copia puede adquirir la entidad del original.
Pero además, y aquí aparecen las edificantes enseñanzas del filósofo prusiano; es un hombre que no ha transpuesto los límites de la minoridad de edad.
Que no ha desarrollado su propio entendimiento –a juzgar con criterios kantianos- y que en su caso se modela en función de “un entendimiento inexistente” como el de su padre o, lo que es más grave, bajo la dirección de otros. Lo que exterioriza un alarmante signo de maleabilidad.
A tal extremo llega su incapacidad de razonamiento que el mismo Día Internacional de la Mujer en un acto conmemorativo que lo tuvo como orador exclusivo ante las representantes de ese género, realizó una representación de la presidente de la república en donde ridiculizaba el entendimiento femenino respecto del masculino.
Lo paradójico de todo esto, es que la capacidad, aptitud, idoneidad y formación de nuestra presidenta supera por innumerables patrones de medición -por varios cientos de kilometros diría la jerga popular- la sombría capacidad de este “mediocre imitador” y aspirante a alcanzar la titularidad del poder ejecutivo.
Pero ahí no se agota la cuestión, lo verdaderamente tragicómico es que las mujeres que concurrieron al acto conmemorativo no percibieran, ni siquiera ellas mismas, las notas de misoginia que encerraba tamaña representación. Por el contrario, hasta festejaron "la parodia" que en los hechos resulto un tiro por elevación sobre la figura de la mujer.
Tal vez, esto solo resulta comprensible si lo encuadramos bajo el marco del antiguo proverbio que los padres de la filosofía occidental –me refiero a los griegos- solían utilizar: “Pájaros del mismo plumaje gustan estar juntos”: Pero recordemos que los pájaros pueden volar muy alto; no obstante, es dable recordar que carecen de entendimiento.
Por suerte, las encuestas añaden un dato alentador, pues, la mayoría de las mujeres no votarían por Ricardito. Eso habla muy bien de la mayoría de las mujeres que, al parecer, todavía optan por encolumnarse junto a la divisa de la ilustración: ¡Sapere Aude!

sábado, 5 de febrero de 2011

Los 90 remixados y la ideología apolítica



                                    


                                                        





Así se podría llamar la oferta electoral del PRO con “el ilustre” Mauricio Macrí a la cabeza. El convertir a su lista de candidatos en un conglomerado de personas cuyo único antecedente es haber desarrollado alguna actividad en el ámbito de la farándula; revela un absoluto desprecio no solo por el saber (cosa habitual en el líder del Pro), sino por lo político-social que es, fundamentalmente, el terreno donde se deben ejecutar las políticas públicas y cuyos encargados de ejecución han de ser, nada menos, quienes encabezan las correspondientes listas electorales.
De ahí que, estar realizando ofrecimientos para encabezar las listas partidarias a escasos ocho meses de la contienda electoral debería, cuando menos, alarmar al ciudadano independiente; ya que, entre otras cosas, se esta articulando una propuesta no en base a un proyecto político claro y concienzudo –más allá de lo ideológico-; sino incorporando nombres de “famosos” que, sin abrazar un ideario común, suponen que da lo mismo subirse a un escenario teatral y realizar una actuación, que ejercer los más relevantes cargos públicos.
Por eso escuchar que los potenciales candidatos del Pro pueden ser: Miguel del Sel, María Lujan Telpuk o el golfista Eduardo “Gato” Romero, entre otros, y todos ellos proyectados a ocupar puestos trascendentes en distintas jurisdicciones del país, es indudablemente un dato estremecedor.
Y comprendamos bien esto, no se trata de que un comediante, un deportista o una vedette no puedan proyectarse a ocupar un cargo electivo; por el contrario, están en pleno derecho de poder hacerlo. Pero una cosa es que ese comediante, deportista o vedette hayan desarrollado una labor político-social a lo largo de su existencia, destinando parte de su tiempo y de su aprendizaje cotidiano a aportar lo suyo (con equivocaciones o no) para el mejoramiento de la sociedad; y otra muy distinta, es que sin haber incursionado en ese terreno, y haciendo alarde de un absoluto desconocimiento del saber político, tanto práctico como teórico, se arroguen la potestad de proyectarse al ejercicio de una gobernación.
Si, sí, leyó bien: estamos hablando de candidatos a gobernadores (como es el caso de Del Sel y Romero), y no de aspirantes privilegiados a una banca en la legislatura que, una vez obtenida, puede pasar o bien  inadvertida en el recinto -cosa que de hecho sucede con algunos legisladores, provenientes de las más diversas actividades-, o en su defecto intrascendente en la función legislativa por no efectuar aporte alguno en lo que a leyes nacionales se refiere.
No obstante, lo temeroso de todo esto es que pone al desnudo ciertas características propias de esa agrupación política denominada Pro y cuyo líder se ufana, paradojalmente, de ser apolítico.
Una de esas características es el ocultamiento de un cuerpo ideológico determinado. Y entendemos por ideología, el conjunto de creencias y valores que representan los fundamentos sobre los cuales se erige toda propuesta política.
En el caso específico del macrismo la improvisación es una de sus notas distintivas, hecho éste que revela a las claras que carece de un proyecto político serio.
Su intención se reduce a captar votos para acceder al poder; en consecuencia, su designio se endereza exclusivamente a apropiarse del mismo. Pero no para, desde ese ámbito, procurar ejecutar una propuesta política previamente diseñada, pues, las ideas no prevalecen en ese espacio; por el contrario, hacen culto de lo insustancial, de “lo aparente”; de ahí que apelen a confeccionar listas con personas que provengan del mundo de la apariencia mediática. De allí también, que los fabricantes de famosos -esto es, los grandes medios- apuntalen y apoyen abiertamente la llegada de Mauricio Macri al gobierno.
¿Pero que proponen? ¿Qué clase de políticas han de ejecutar?
Al parecer, eso es un secreto, se oculta, después de todo la propuesta política no es lo esencial para ellos; hablemos de “Cacho”, doña Rosa, lo bueno que es Del Sel o la calidad de golfista de Romero pero jamás de políticas de estado.
Si bien es cierto que, off the record, no escatiman elogios al otrora denominado modelo menemista, tratan de evitar hacer pública esa adhesión. Por otro lado, no es casual que entre sus colaboradores inmediatos se encuentren hombres que acompañaron y apoyaron la destrucción del país orquestada en los años 90 y utilicen, nuevamente, los mismos métodos que antaño como por ejemplo farandulizar la política para, de ese modo, proyectarse al ejercicio de la función pública.
Su deliberada intención es simplemente administrar lo dado, acudiendo a una serie de recetas conocidas que bajo el membrete del neoliberalismo sugieren la implementación de un Estado prescindente que solo este al  servicio del disciplinamiento social y garantice el enriquecimiento de unos pocos.
De ahí que el único valor sobre el que sostienen su anodino discurso es: “el Orden”. Pero ojo, el “orden preestablecido” con anterioridad a la gestión de Néstor y Cristina Kirchner; es decir, aquél que posibilitaba, sobre la base del libre mercado, que un sector concentrado de la economía se adueñara del país, a punto tal de transformarlo en un coto privado al servicio de la realización de sus grandes negocios. Convirtiendo, a su vez, al Estado en un instrumento de represión social para acallar, de esa manera, las voces de protesta que se pudieran alzar en aras de reivindicar los derechos de la mayoría de la población.
Esta es la versión mediocre y decadente de la política argentina que pretende interrumpir el proceso de cambio que se ha iniciado en nuestro país a partir de mayo del 2003.
Esta es la continuidad de un gobierno que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires suprime hospitales y centros asistenciales, que recorta significativamente el presupuesto educativo, que persigue a los alumnos en función de su ideología, que realiza escuchas telefónicas de ciudadanos comunes, que para designar a un jefe de policía consulta a la CIA o al Mossad –según afirmó el mismo Mauricio-, que construye bici-sendas, sin reparar que terminan despobladas (por no corresponderse con la idiosincrasia de los argentinos) obstaculizando al máximo el tránsito vehicular; que impide la realización de Tecnópolis (la feria de ciencia y tecnología más importante en la historia del país) con el pretexto de no entorpecer la circulación automovilística y luego, si la concede para la realización del Rally Paris-Dakar; que demanda judicialmente a los trabajadores del Teatro Colón por ejercer su legítimo derecho de huelga.
Uno ya no sabe si es la improvisación o el desconocimiento absoluto (por no denominar supina ignorancia) lo que guía a los referentes del macrismo en su “reflexionar” político.
Cuando uno escucha al líder del Pro, por ejemplo, elogiar la perfomance de Brasil  y la gestión desarrollada por “Lula” Da Silva en el país hermano; uno no sabe si esta protagonizando un sketch cómico o esta describiendo el alto grado de ignorancia que poseé en materia de política internacional. Ya que la política desplegada por el ex presidente Lula tiene fuertes grados de parentesco con la implementada por el matrimonio kirchner en la Argentina. A saber: relevante participación del Estado en la economía, cancelación de la deuda externa contraída con el FMI y el Club de París, firme intención de evitar la concentración monopólica de los medios de comunicación, mantenimiento de una política exterior independiente, fuerte apuesta a la construcción de un bloque regional con el Mercosur y el Unasur como puntales, etc., etc.
Más luego de vanagloriar la figura política de “Lula”, el propio Macri embate, con argumentos sin asidero, contra la gestión del ex presidente argentino y de la actual presidenta Cristina Fernández. Como vemos, la lógica es otra de las disciplinas perdidas en el laberinto cerebral del jefe de gobierno porteño.
Aristóteles decía que los hombres buscaron el saber para “huir de la ignorancia”, de haber conocido a estos personajes su afirmación, indudablemente, no hubiere sido la misma.
Da vergüenza ajena escucharlos!!     
Pero eso sí, acudir a cuanto medio televisivo sea posible para hablar puerilidades o desarrollar una actuación imitando a "Freddy" Mercuri en un programa farandulero; eso, al parecer es, conforme a su ideología, un proceder relevante para un hombre que aspire a la más alta magistratura.
Tal vez la carencia de ideas sea, en última instancia, aquello que lo empuja a copiar modelos o a buscar en los mismos medios televisivos personajes para reforzar su presencia “política”.
Quizá si Ricardo Fort vuelve a levantar su rating televisivo, el jefe de gobierno porteño se anime a invitarlo para que lo acompañe en la fórmula presidencial.
Al fin de cuentas, con candidatos de esa talla: “Va a estar buena la Argentina”. ¿No le parece?

viernes, 28 de enero de 2011

Los propósitos de la Mesa de Enlace

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En diciembre del año pasado hacíamos alusión a eso que en la argentina de hoy se da en llamar “la oposición” y terminábamos adjudicándole el mote de mamarracho, en virtud del ridículo proceder que adoptaron respecto de determinados temas de interés nacional. Claro que, en esa ocasión circunscribíamos el espacio opositor a los integrantes de, valga la redundancia, la oposición parlamentaria; dejando fuera a aquellos que, de un modo u otro, cuestionan la política oficial desde el ámbito extraparlamentario.
Uno de los principales sectores que viene agitando las aguas para perturbar el desarrollo de las políticas oficiales es el lobby agrario corporizado en la denominada “Mesa de Enlace” que, en los hechos, agrupa a las entidades más representativas del sector.
No es cuestión aquí de desmenuzar el historial de cada una de estas entidades a lo largo de la presente nota; a esta altura de los tiempos nadie ignora los nefastos antecedentes de la Sociedad Rural y de Carbap, acompañados, por cierto, en estos últimos tiempos por  Coninagro y la Federación Agraria Argentina (FAA), otrora respetable institución cuando contaba con un presidente virtuoso como lo fue Humberto Volando. 
Lo cierto es que estas entidades que representan a la patronal rural son los más encarnizados opositores al gobierno no solo porque pretenden reducir los gravámenes (retenciones) que pesan sobre la renta del sector; sino por su rechazo a la aplicación de criterios económicos imbuidos de cierta equidad social que, a futuro, pueden sentar un precedente histórico que opere como barrera para su insaciable avidez de enriquecimiento.
Su lógica “libremercadista” por cierto, se endereza a suprimir toda intervención estatal en materia económica; dejando de ese modo librado al mercado, la autorregulación de la economía.
Desde luego que so pretexto de algún reclamo puntual –evidentemente sobredimensionado- se empeñan en alzar su voz para erigirse en estrictos defensores del sector, ocultando sus verdaderos propósitos. Lo hicieron con la famosa resolución 125 logrando evitar la sanción de retenciones móviles que hubiere mejorado la situación de los productores medianos y pequeños oportunamente y ahora con el reclamo de la eliminación de los cupos de exportación para la comercialización del trigo.
Atendiendo a esta última situación, es dable destacar que el gobierno fijo un cupo de la producción de trigo destinado al consumo interno; dicha cifra ronda en los 7.000.000 de toneladas y tienen por propósito satisfacer la demanda alimentaria de nuestra población. Superado este cupo, los productores pueden vender su producción en el mercado internacional; si tenemos como referencia que la producción obtenida se aproxima a los 15.000.000 de toneladas, podríamos decir que poco más del 50% de la producción es susceptible de exportarse.
Ahora bien, los representantes de las entidades mencionadas aducen que sus compradores locales (molinos y/o acopiadores) no le abonan el precio acordado, y suscripto, oportunamente, con la Secretaría de Comercio de la Nación, en virtud de que al tener  asegurada su provisión (es decir, sus siete millones de toneladas de trigo) y no pudiendo el productor ofrecerlo –ya que debe cumplir con el cupo- fuera del mercado nacional; éste se ve obligado a venderle parte de su producción  a un valor menor ya que, presuntamente, las condiciones de comercialización terminan siendo impuesta por los molineros u acopiadores. Que, a sabiendas, gozando de una medida de corte nacional disponen de los granos necesarios para satisfacer plenamente sus necesidades de producción. Sintetizando, el gobierno medió oportunamente, estableció un cupo atendiendo la necesidad de la población y acordó un precio entre las partes (productores y acopiadores). Una de éstas últimas no respeta el precio acordado (precio FAS, conforme a su designación técnica); la otra, el productor, no se atreve a denunciar el incumplimiento del acuerdo por temor a futuras represalias de sus compradores, quienes ante la remota posibilidad de un eventual cambio de la legislación en el tiempo, como consecuencia de la entronización de un gobierno de distinto perfil político, podrían adoptar una suerte de “venganza comercial”.
En apariencia, la situación es compleja, máxime teniendo en cuenta que, a su vez, el gobierno otorga a los molineros una suma en carácter de compensación por el precio FAS, supuestamente, abonado.
Por cierto, estamos prescindiendo de mencionar aquí que, una parte de los productores se inhibe de denunciar el incumplimiento porque realizan sus ventas en negro; ni tampoco estamos mencionando que, paradojalmente, algunos de los compradores que no respetan el precio establecido son Cooperativas dependientes de algunas de estas entidades que denuncian mediáticamente –porque en los órganos pertinentes no lo hacen- la mentada situación e integran la Mesa de Enlace. No obstante, la rentabilidad del sector es, históricamente hablando, la mejor de los últimos cuarenta años.
Pero despojémonos de éstos “pormenores” y sigamos con nuestro análisis.
Lo concreto es que ante el problema, la solución más simple y requerida por los integrantes de “la ponderada mesa” es: liberemos el cupo.
Y aquí aparece al desnudo, la ideología descarnada de la Mesa liberal de Enlace.
No se exige que el Estado refuerce los controles, ni sea más severo con los “incumplidores” del acuerdo  o que reestablezca un órgano estatal que opere y coparticípe en el diseño de políticas agrarias cuyo propósito sea resguardar los intereses de los productores más vulnerables del sector. Como por ejemplo lo hiciere, en otros tiempos, la Junta Nacional de Granos.
No, eso jamás. La idea fundamentadora de su argumentación es apliquemos criterios liberales que tan “buenos resultados”, a juzgar por estos señores, le propiciaron al país visto retrospectivamente.
Reclaman que el productor pueda vender al exterior o al mercado local sin restricciones; de esa forma la producción agraria no quedará sujeta al cupo; silenciando que, de ese modo, la economía de los hogares argentinos quedará sujeta a la evolución de los precios en el mercado internacional. Si sube el precio del trigo en el exterior vendamos allá y la demanda local si quiere trigo que lo pague a esos valores; si en última instancia, los aumentos se trasladan al consumidor final aducen los partidarios del evangelio liberal.
Claro que, de todas maneras, el inconveniente no se soluciona ahí, porque en un mercado liberado los productores más vulnerables potenciarán más su vulnerabilidad; ya que los grandes grupos de la cadena de comercialización que, entre otras cosas, manejan la colocación de granos en el exterior, van a  terminar pagando el precio a piacere en detrimento del mediano y pequeño productor. Si además, tenemos en cuenta que solo un 8 por ciento de los productores concentra alrededor del 50 por ciento de la producción de trigo; es dable suponer que el 92 por ciento restante tendrá poca capacidad de negociación al momento de discutir el precio con los traders comercializadores y con los mismos molinos.
De ahí que, lo más coherente sería reclamar la intervención estatal activa, esto es, sugiriendo como lo señalábamos anteriormente la creación de un Ente Regulador (reiteramos, por ej. la Junta Nacional de Granos) que pusiera coto a los abusos de los grandes traders de comercialización y algunos molinos; y no una disposición estatal para liberar el mercado. Pero al parecer estos señores –y llama poderosamente la atención en el caso de la Federación Agraria- no representan a sus afederados atendiendo a criterios mayoritarios; sino en virtud de volúmenes de producción; de lo contrario, no se explica el porque no defienden los intereses del 92 por ciento de los productores.
Por otro lado, el presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera, salió a decir que no son, precisamente, los molinos quienes se están quedando con los 200 pesos menos que se abonan por tonelada al productor. Sino los intermediarios, a saber: acopiadores, corredores de granos, cooperativas, exportadores o traders.
Lo concreto es que no se puede construir un país serio bajo la óptica del liberalismo económico ya que esa concepción ideológica posibilita la libre acumulación de riqueza en manos de unos pocos, desentendiéndose del desarrollo integral del país y del bienestar de la población.
Sin embargo, tanto la oposición parlamentaria como la extraparlamentaria se enrolan en esa postura ideológica. Por eso no es casual que, ante las inspecciones realizadas por representantes del Ministerio de Trabajo y por determinados fiscales que descubrieron que algunas multinacionales del agro contrataban mano de obra para sus plantaciones reduciéndolas prácticamente a la condición de servidumbre, ni la Mesa de Enlace, ni la oposición parlamentaria –supuestamente representantes del pueblo-, ni la prensa independiente (que olímpicamente ignoro la noticia) salieran a manifestar su repudio a dicho proceder. Al fin de cuentas, la libertad de mercado posibilita estas cosas; después de todo –aducen- nadie les esta apuntando con un arma para que firmen el contrato laboral. A  ello podríamos responder: El revolver es de papel, les hacen firmar un convenio donde ignoran: las condiciones y horas de trabajo, el ámbito donde han de desarrollar su tarea, la “vivienda” que le han de proporcionar, la ausencia de servicios sanitarios y desconocen hasta la mismísima paga. Pero eso sí les proporcionan sus alimentos, no sea cosa que después no rindan lo suficiente por carecer de alimentación. Claro que no gratuitamente, pues, al liquidarles el sueldo se lo descuentan de sus haberes y a precios más elevados ya que, al parecer, “trasladarlos al lugar de trabajo” encarece el valor de los mismos. Como podemos apreciar estas cosas no se ventilan (salvo honrosas excepciones), ni se debaten en la Argentina de la oposición, pero si aquellas que les interesa restaurar.   
De ahí que lo que se está discutiendo en estos calmos días de verano no es una simple disposición administrativa, ni una mera determinación gubernamental; sino un modelo de país. Por ello la discusión seguirá in crescendo  a medida que transcurran los días y nos aproximemos a las elecciones nacionales.
Las encuestas nos brindan cierto grado de tranquilidad, pero no se trata de enarbolar encuestas. Se trata de sentar las bases para la construcción de un nuevo país.
Lo que se pondrá en juego es  la continuidad en la construcción de un país serio y justo o el retorno de los cultores del libre mercado. Todo nos dice que la seriedad y la justicia resultaran airosas en la próxima contienda electoral; pero aun así, nos queda una incesante labor pedagógica destinada a alertar al elector independiente para que no sea presa fácil de quienes mediante el engaño ocultan sus verdaderas intenciones.
             

domingo, 2 de enero de 2011

La teoría del Libre Mercado y sus injustificables aplicaciones.

Muchas veces hemos escuchado, y muy especialmente, de representantes de grandes grupos transnacionales todo un repertorio de elogios en referencia a los beneficios que reporta la libertad de mercado. Lógicamente cuando en la práctica mencionamos un sinnúmero de ejemplos que demuestran que tales "beneficios" están lejos de corroborarse; los voceros del liberalismo suelen aducir que dichos ejemplos no representan fehacientemente los criterios sobre los que se asienta su teoría.
Lo cierto es que, en el mundo de las realidades ,la teoría del libre mercado es incompatible con la construcción de una sociedad más justa. En principio, porque el mercado no distribuye justicia; en todo caso, la remanida "mano invisible" se encarga de distribuir rentabilidades y pérdidas.
Pero además, los exégetas del mercado sostienen que para que éste funcione eficientemente, se requiere de la inexistencia de normas que alteren su "normal" desarrollo.
Es lo que se ha dado en llamar, muy especialmente durante la última década del siglo XX, el proceso desregulador. Proceso éste que consistía en suprimir todo tipo de normas que condicionara el libre funcionamiento del mercado.
Entre las innumerables normas que debían eliminarse, o en su defecto reducirse a la mínima expresión, en el ámbito de la actividad económico-financiera se hallaba aquella que regulaba la situación de los trabajadores. Tanto es así que, en aquella época, se realizaron una serie de reformas sobre la Ley de Contrato de Trabajo, todas ellas tendientes a menoscabar los derechos de los asalariados en nuestro país.
Nos basta recordar la mentada "ley de flexibilización laboral" encomiada por casi la totalidad de los economistas y amanuenses del establishment (que aún escriben en dos de los diarios más conocidos de nuestro país; Clarín y La Nación) para conocer los efectos nefastos que trae aparejado el proceso desregulador sobre la gran mayoría de los trabajadores.
A mayor nivel de desregulación, mayor es el grado de desprotección de los más débiles; en consecuencia, se potencia la voracidad de los más fuertes. Y cuando la fuerza gobierna, no hay criterios éticos, ni de justicia que prevalezcan. 
Como lo señalamos en el inicio, son muchos los ejemplos que podemos vertir para descalificar una teoría que apenas si puede justificar su existencia en el plano de las abstracciones. Ya que en el terreno de la praxis es absolutamente injustificable.
La nota publicada en Pagina 12 en el día de hoy por Horacio Vertbisky es una muestra más de lo que son capaces de hacer "Los Poderosos" en este caso del agro y teniendo en cuenta que hoy no rige, precisamente, la libertad de mercado. ¿Cuanto serían capaces de hacer si nuevamente el reinado del mercado se entronizara en el poder? 
Pues, la propia nota nos brinda un adelanto de ello, de ahí que vale la pena reproducirla.

EL PAIS › TRABAJO ESCLAVO PARA UNA TRADER CEREALERA EVASORA

Una vida nueva

El procedimiento realizado el 30 de diciembre en San Pedro ilustra de qué son capaces los mercados sin control. Nidera, transnacional granera que la AFIP denunció por evasión de 260 millones, tenía encerrados a 130 trabajadores del norte, adultos y adolescentes, que no sabían dónde estaban, no podían salir, no tenían luz ni agua y se les descontaba del salario en negro las provisiones que la empresa les vendía a precios alucinantes, incluyendo fideos gratuitos de los planes sociales de Scioli.
 Por Horacio Verbitsky
Una de las grandes traders exportadoras de productos agropecuarios, a la que el Estado Nacional investiga por evasión de impuestos, explotaba el trabajo esclavo de adultos y niños traídos desde provincias del norte. Los alojaba en trailers de chapa, en los que dormían hacinados de a veinte. La jornada laboral era de diez horas incluido el día de Navidad, bajo el rayo del sol, sin luz, sin agua potable salvo la que recibían en baldes. No podían salir de los límites de la propiedad en la que trabajaban ni conocían cuál sería su remuneración. La paga se difería para el último día del contrato informal, ya que no estaba registrado. Mientras, les descontaban todo lo que consumían a precios tan exorbitantes que nunca tenían un saldo favorable para cobrar. Les anotaban 80 pesos por una bolsa de papas, 65 por una de cebollas, 54 por un pollo, 17 por un atado de cigarrillos, ocho por un kilo de pan viejo y dos por recargar la batería del celular. También se hallaron fideos con la leyenda del ministerio de Desarrollo Social. Por un paquete, cuya venta está prohibida, los esclavos debían pagar 35 pesos. El titular de ese ministerio, Baldomero Alvarez de Oliveira, es el padrino político del ex intendente de San Pedro Julio Pángaro, quien este año fue designado secretario legal y técnico del ministerio de Justicia y Seguridad. También se encontraron alimentos vencidos. El único dinero que recibieron en las tres semanas transcurridas antes del allanamiento, fueron 12 pesos “para comprar pan dulce”. El ministro de Trabajo provincial, Oscar Cuartango, dijo que los hechos descubiertos rozaban el crimen de lesa humanidad.

Un millar

El campamento alojaba a 130 personas, entre ellas unos 30 niños y adolescentes, pero la justicia considera que hay por lo menos un millar en las mismas condiciones, en otros campos próximos a San Pedro. Su representación sindical corresponde a la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores, Uatre, conducida por Gerónimo Venegas, fundador junto con José Luis Barrionuevo de la denominada CGT Azul y Blanca. Los delegados de Uatre recién llegaron al lugar una vez que el titular de la Unidad Fiscal de Investigaciones N0 6 de San Nicolás, Rubén Darío Giagnorio, notificó al ministerio de Trabajo de la situación. El representante de Uatre en San Pedro, Cecilio Salazar es el líder local del peornismo opositor. Una de sus actividades más notorias ha sido el auspicio de Uatre al corredor de carreras de autos Pichi Iglesias, lo cual provocó críticas en un gremio de paupérrimos afiliados. A principios de diciembre, Giagnorio ordenó a la patrulla rural del Pueblo Doyle que rondara los campos de la zona en búsqueda de situaciones irregulares en la cosecha del maíz, que son habituales a esta altura del año, cuando son traídos trabajadores temporales desde el interior para desflorar maíz, una actividad que sólo se realiza en forma manual. Giagnorio dijo que lo hizo en aplicación de la política criminal determinada por el Ministerio Público Fiscal que él integra. El 20 de diciembre la patrulla le comunicó sus observaciones sobre la Estancia El Algarrobo, ubicada en el Paraje Beladrich, a pocos kilómetros de Santa Lucía, partido de San Pedro. Se trata de una finca de unas 1600 hectáreas, de las cuales 200 están arrendadas a Nidera. El acceso es dificultoso porque está a 12 km de la ruta más próxima. El miércoles 22 el fiscal solicitó una orden de allanamiento a la titular del Juzgado de Garantías N0 1 de San Nicolás, pero la jueza María Laura Vázquez se la negó, porque adujo que no había pruebas. Giagnorio prefirió que las patrullas rurales no se acercaran demasiado, para evitar que fueran advertidas y se levantaran los campamentos antes de que pudiera intervenir. Ante la negativa judicial comunicó su presunción a los ministerios de Trabajo y de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires y a la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata, del ministerio de Justicia de la Nación. El ministerio de Trabajo de la Provincia tiene el poder de policía en estos casos y el miércoles 29 se presentó para inspeccionar la situación detectada por el fiscal. Giagnorio participó como veedor. Como escribió en su mensaje del 31 de diciembre un cura que ejerce en Haití su opción por los pobres, hay lugares y personas que más que un año nuevo precisan una vida nueva. Éste es el doloroso contraste con la Argentina eufórica de consumo y placeres que desde la tarde del jueves colmó todas las rutas de salida de las grandes ciudades.

Reducción a la servidumbre

Al verificar la gravísima situación en que se encontraban los trabajadores, el fiscal inició actuaciones por reducción a la servidumbre y malversación de caudales públicos. En cambio no tiene competencia para investigar el delito de trata de personas. Sin mención al desempeño del fiscal Giagnorio, el ministerio de Trabajo provincial se atribuyó el mérito. Según el subsecretario de Trabajo Carlos Molina se trató de un procedimiento habitual en la tarea que habría ordenado el gobernador Daniel Scioli para detectar trabajo infantil y controlar las condiciones de seguridad del trabajo rural. Según esa dependencia, Nidera deberá pagar 5000 pesos de multa por cada trabajador no registrado. Entre los detenidos están los ingenieros de Nidera Nicolás Martínez Allende y Diego Carballo, dos capataces y tres encargados de la distribución de alimentos. El fiscal les tomó declaración y los puso en libertad mientras continúa la investigación.

Un campo de concentración

El médico Julio Caraballo, director de Bromatología de San Pedro, dijo a una radio local que las condiciones eran las de un campo de concentración, con dos agujeros en el suelo como baños, sólo aislados por una cortina cosida con bolsas de Nidera. También vio a un adolescente que se bañaba con agua acarreada en un recipiente de agrotóxicos. “Es para pasar de la indignación a las lágrimas”, dijo. La comida era suministrada por la distribuidora Comat S.A, del ex concejal radical de San Pedro Eugenio Abel González. Al mismo grupo pertenecen la Compañía Argentina de Recursos Humanos y Soluciones Agropecuarias, que prestan servicios de tercerización de personal no permanente para empresas agropecuarias. A Comat, Nidera le pagaba a 24 pesos por día por persona. Pero los precios que les cargaba a los trabajadores eran tan altos que siempre excedían el monto diario asignado. La diferencia se anotaba, para ser debitada del salario. Comat dijo que sólo era proveedora de alimentos secos y frescos a Nidera y que la acusación en su contra equivalía a responsabilizar a Coca-Cola por “la tragedia de Cromañón, porque proveía las gaseosas”. También negó haber suministrado los alimentos del programa de ayuda social del gobierno bonaerense que el fiscal secuestró en El Algarrobo. El reclutamiento de personas muy humildes se hizo en Santiago del Estero, con la promesa de trabajar en la cosecha del maíz en Buenos Aires “en la mejor empresa”, en condiciones laborales apropiadas y un buen salario. Un colectivo los trasladó en forma directa hasta la estancia, de la que una vez que ingresaron no se les permitió salir. Nidera les hizo saber que si alguien abandonaba el predio, toda la cuadrilla de trabajo que integraba sería devuelta a su pueblo sin pago. Consultado para esta nota el fiscal agregó que estas personas “ni sabían en qué lugar estaban”. Giagnorio pasó el 31 de diciembre de la mañana a la noche en la estancia, completando el sumario. El Ministerio de Desarrollo Social de la Nación se encargó de llevar a los trabajadores hasta sus pueblos de origen, donde quedarán a cargo de las autoridades provinciales. El mismo fiscal allanó hace poco varios prostíbulos de la zona, en los que también encontró leche de las partidas gratuitas que distribuye el gobierno bonaerense.

Empresa líder

Nidera es una compañía transnacional, líder en el mercado argentino de semillas y uno de los mayores exportadores de aceites, de cereales y de oleaginosas. Su participación ronda el 10 por ciento del total de las exportaciones argentinas de esos productos. En 1996, fue la primera que obtuvo autorización para liberar al consumo humano y animal la soja transgénica resistente al glifosato, durante la gestión como secretario de agricultura del ingeniero Felipe Carlos Solá. Tiene tres centros semilleros, en Venado Tuerto (maíz), Chacabuco (girasol) y Miramar (trigo y maíz). Creada hace noventa años por comerciantes de granos de los Países Bajos, su nombre surge de la combinación de las iniciales de los grandes mercados cerealeros en los que actuaba entonces: Holanda (Netherlands) India, Alemania (Deutschland), Inglaterra (England), Rusia y la Argentina, donde Nidera Argentina se instaló en 1929. También comercializa insumos agrícolas, opera en fletes marítimos y produce fertilizantes, herbicidas y fungicidas. Posee terminales portuarios propios en Rosario, Quequén y Bahía Blanca. En 2010 fue el sexto exportador de granos (detrás de Cargill, Bunge, ADM, Dreyfus y Toeper) y el séptimo en los de subproductos y aceites (detrás de Cargill, Bunge, AGD, Dreyfus, Molinos y Vicentín). Nidera es la empresa líder en los mercados de semillas de soja y de girasol, está en segundo lugar en el de maíz y en el tercero en el de trigo. También opera una sociedad de garantías recíprocas, que financia siembras de sus clientes por medio de fideicomisos. Como no informa sobre volúmenes de negocios ni cotiza en bolsa, esos rankings ayudan a evaluar en forma aproximada su facturación. Según el ranking publicado hace seis meses por la revista Mercado, en 2009 Nidera Argentina facturó 3500 millones de pesos y ocupa el puesto 47 entre la cúpula de las empresas que más venden. La Escuela de Estadísticas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Rosario estima que los salarios pagados por Nidera representan el 1,54 por ciento de esa facturación. La redacción de esta nota entre el viernes 31 y el sábado 1 dificultó la obtención de mayores precisiones.

Nidera en Acción

El presidente de Nidera global, Martín Mayer Wolf, de una de las familias fundadoras, es uno de los sostenedores de Accion International, una organización privada sin fines de lucro, cuya misión es ayudar a la gente a salir de la pobreza a través de su propio trabajo. “Al proporcionar microcréditos, capacitación empresarial y otros servicios financieros a hombres y mujeres pobres que inician sus propios negocios, ayuda a estas personas a alcanzar un nivel en la escala económica, con dignidad y orgullo”, informa en su documento “El negocio de luchar contra la pobreza”. Entre los accionistas minoritarios de Nidera Argentina está Rolgra Inversora SA, empresa presidida por Raúl Simón Loeb, presidente de la Cámara de Comercio Argentina para el Sudeste Asiático, vicepresidente de la Cámara de la Producción, la Industria y el Comercio Argentino-China, y cónsul honorario de Singapur y de Sri Lanka. El presidente de Nidera Argentina, Ricardo López Mayorga organiza concursos que otorgan premios a alumnos de escuelas agrotécnicas, estimulándolos a cuidar el suelo y utilizarlo en forma racional. En septiembre, la AFIP anunció que estaba investigando por evasión impositiva a cuatro de las mayores exportadoras de granos. Sus nombres se fueron conociendo en forma gradual: Bunge, Cargill, Molinos Ríos de La Plata y Nidera. En este último caso, la AFIP estima la evasión en 260 millones de pesos entre 2005 y 2009.
Entrevista: Adrián Vigna
Pagina 12 2/01/2011